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ACEITE
El empleo de aceite y sus aplicaciones se extiende en todas las ramas de la vida egipcia,
tanto de los vivos (en forma de combustible, perfume, ungüentos o medicina) como
en ceremonias funerarias o de culto divino donde se uniَ a la reanimaciَn mلgica de difuntos.
De hecho, los aceites rituales estلn mencionados en todos los ritos religiosos.
Cuando su uso se relacionaba con la cosmética podيa aderezarse macerando el
aceite con ciertas hierbas aromلticas. El de cedro fue uno de los
mلs importantes tanto en el proceso de la momificaciَn, como en los funerales.
Se creيa que esta sustancia actuaba como aglutinante de los miembros y
de sus huesos y que devolvيa a la carne la flexibilidad evitando su putrefacciَn
tras la muerte. De este modo con el aceite se conseguيa que el difunto
experimentara un rejuvenecimiento, volviendo a tener el mismo
aspecto (o incluso mejor) que tuvo en vida. El aceite sagrado estaba
equiparado con el ojo Udyat. Tanto el brillo del aceite como sus cualidades
de rejuvenecimiento se relacionaban con la capacidad de protecciَn contra
cualquier fuerza del mal que quisieran acosar al difunto tras la muerte y con la
sanaciَn. En la ceremonia de la ““Apertura de la Boca”” se usaban una serie de aceites
mلgicos (diez, segْn alguna versiَn) con los que se ungيa al difunto,
“Yo te aplico ungüentos para que aten tus huesos, para que unan tu carne,
para que diluyan tus supuraciones.”·Los distintos aceites se colocaban
sobre unas planchas de piedra incisas con pequeٌos huecos redondos donde se
colocaba una pequeٌa cantidad. Sobre éstas una lيnea de
escritura jeroglيfica indicaba el nombre de cada uno de ellos.
TEXTO SACADO DE:
http://www.egiptologia.com/
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